gallina en pepitoria receta de la abuela

Receta de la abuela para gallina en pepitoria deliciosa y tradicional

El pollo en pepitoria es un ícono de la gastronomía española, siendo uno de los platos típicos más famosos y aclamados. Sin embargo, al igual que todas las recetas tradicionales, existen numerosas versiones, aunque todas ellas comparten un elemento clave: el guiso de pollo abundante en azafrán, almendras y yema de huevo hervido.

Ingredientes

Saltar a la perfección:

Sazonamos con sal y pimienta los cuartos traseros de la gallina y los sellamos en una sartén profunda con aceite caliente y a fuego alto. Retiramos y reservamos en un plato. Luego, agregamos un poco más de aceite y sofreímos la cebolla cortada en juliana hasta que esté suave y caramelizada.

Mientras tanto, en otra sartén, calentamos aceite y añadimos los ajos pelados para dorarlos. Cortamos el pan en cubos y lo agregamos junto con las almendras. Cuando estén tostados, retiramos la sartén del fuego y mezclamos con hebras de azafrán para que se impregnen con el calor residual.

Una vez que la cebolla esté lista, volvemos a colocar los cuartos traseros de la gallina en la sartén y cubrimos con vino. Cocinamos durante un par de minutos para que pierda el alcohol y luego añadimos caldo suficiente. Tapamos la sartén y dejamos cocinar durante 60-90 minutos hasta que la gallina esté tierna y jugosa.

Receta casera de pollo en pepitoria para personas

Lavar y cortar el pollo en trozos en casa o pedir al vendedor que lo haga por nosotros al comprarlo. Limpiamos minuciosamente las porciones para quitar cualquier resto de grasa y retiramos la piel (en el caso de usar alitas, la piel puede dejarse). En realidad, eliminar la piel es una elección personal, pero creo que aporta al plato un exceso de grasa innecesario.


Calentamos en una cazuela con abundante aceite de oliva hasta que esté bien caliente y doramos el pollo, dándolo vuelta de vez en cuando para que se cocine por todas partes. Lo sacamos de la cazuela y lo reservamos en un plato con papel de cocina absorbente para eliminar el exceso de grasa.


Mientras se dora el pollo, podemos adelantar trabajo picando la cebolla y pelando los ajos. Podemos usar ajo entero, simplemente aplastándolo un poco para liberar todo su sabor, o añadirlos troceados a la cazuela. Personalmente, prefiero la primera opción por si alguien prefiere retirar el ajo entero.

Al estar entero, es más fácil retirarlo si no se quiere comer.

Elaboración del aliño tradicional para servir con el estofado de ave en pepitoria

Se procede a cocer los huevos en una cacerola durante 15 minutos, para luego reservar las yemas.

Las hebras de azafrán son tostadas brevemente, lo cual desatará todo su aroma espectacular y potente. Igualmente, se puede infusionar el azafrán con un poco de agua caliente, aunque el sabor resultante no será tan intenso.

En otra cacerola, se calientan 2 cucharadas del aceite de oliva utilizado para dorar el pollo, y se añade el pan cortado en trozos pequeños. Se fríe el pan hasta que esté crujiente, evitando que se queme.

En un mortero se colocan el pan tostado, las yemas cocidas, las almendras tostadas y las hebras de azafrán, se machaca todo hasta obtener una pasta homogénea.

Acompañamientos para realzar el sabor de la clásica receta de pollo en pepitoria

Receta tradicional de pollo guisado en pepitoria

Preparar un delicioso pollo guisado en pepitoria es muy sencillo y además, ¡puedes hacerlo con antelación! La salsa se asentará y los sabores se intensificarán al día siguiente. Resulta perfecto para ocasiones especiales o para tener una comida deliciosa lista en la nevera.

Puedes acompañar este plato con arroz blanco, patatas paja o verduras a tu gusto. Sin embargo, personalmente, considero que las patatas fritas son la mejor guarnición para este pollo en pepitoria. Aportan un toque crujiente y delicioso que combina a la perfección con el sabor de la salsa.

Preparación:

Para empezar, corta un pollo entero en trozos y reserva. En una cazuela grande, calienta aceite de oliva y dora los trozos de pollo por ambos lados. Luego, reserva en un plato.

En la misma cazuela, rehoga cebolla, zanahoria y ajo picados. Añade vino blanco, caldo de pollo, azafrán, sal y pimienta, y deja cocinar a fuego lento durante 30 minutos.

Mientras tanto, en un mortero, machaca hebras de azafrán, almendras, pan frito y pan tostado. Añade esta mezcla a la cazuela junto con el pollo y deja cocer durante 15 minutos más. Si la salsa queda muy líquida, puedes espesarla con un poco de harina.

Finalmente, sirve el pollo guisado en pepitoria acompañado de tu guarnición favorita. ¡Buen provecho!

Degustar y servir el pollo en salsa pepitoria

Durante la presentación, dividiremos los pedazos de ave en los recipientes de los invitados y bañaremos generosamente con la salsa. Luego, coronamos con un poco de clara de huevo cocida rallada encima. Esta deliciosa preparación se sirve y se disfruta caliente, emanando un aroma irresistible y con el inigualable sabor que las almendras aportan a la salsa, su ingrediente estrella.

En cuanto al servicio, se reparten porciones de pollo entre cada uno de los platos de los comensales y se vierte encima una generosa cantidad de la deliciosa salsa. Finalmente, se culmina con un toque de clara de huevo cocido rallada por encima. Este suculento plato debe ser servido y consumido aún caliente, ya que su aroma es embriagador y su sabor, en gran parte gracias a las almendras presentes en la salsa, es inconfundible.

Ingredientes personas

Pica finamente la cebolla, el ajo, la zanahoria y el pimiento verde y colócalos en una olla rápida con un chorrito de aceite. Sazona al gusto. Una vez empiecen a tomar color, añade la gallina dorada, el laurel, las hebras de azafrán y el vino. Cierra la olla y cocina en posición 2 durante 30 minutos, desde que comience a salir el vapor.

En una sartén aparte, dora las almendras y fríe las rebanadas de pan en un poco de aceite. Trocéalas y maja junto con las almendras en un mortero.

Una vez terminada la cocción de la gallina, retírala de la olla y colócala en una cazuela ancha. Desgrasa el caldo de la cocción y añade el majado. Mezcla todo bien y espolvorea perejil picado. Vierte este caldo en la cazuela con la gallina y deja que se cocine durante unos 3-4 minutos. Sirve unos trozos de gallina en cada ración y salsea al gusto.

Perfectas combinaciones para acompañar la gallina en salsa pepitoria

Al sentarnos a la mesa para degustar un delicioso plato de gallina en pepitoria, no podemos olvidar llevar una cesta de pan fresco. Es un complemento necesario para disfrutar al máximo de esta salsa tan exquisita. Además, una porción de arroz blanco es ideal para acompañar este manjar.

Si eres un amante de las recetas de pollo en salsa, en DAP puedes encontrar las mejores opciones de cocina. Descubre una variedad de platos para satisfacer tu paladar. ¡No te las pierdas!

Por otro lado, si quieres conocer más sobre la gastronomía española, te invitamos a descubrir 17 recetas típicas, una por cada comunidad autónoma. Una oportunidad única para realizar un viaje culinario sin salir de casa y además, celebrar nuestra fiesta nacional. ¡Atrévete a probarlas todas!

Diferentes versiones de la clásica receta de pollo en pepitoria

Si quieres ser creativo en la cocina, puedes sustituir las almendras por otro tipo de frutos secos, como avellanas o cacahuetes, para añadir una nueva dimensión al plato. Experimentar con diferentes ingredientes puede dar como resultado sabores únicos y sorprendentes.

Imagina cómo el sabor de las avellanas puede complementar y realzar los otros ingredientes del plato, o cómo los cacahuetes pueden agregar un toque crujiente y un sabor ahumado. Además, el uso de distintos frutos secos puede crear un contraste interesante en textura y sabor.

¿Por qué limitarse a las almendras cuando hay tantas posibilidades deliciosas que puedes probar? ¡La clave para la innovación culinaria está en la experimentación y la exploración de nuevos ingredientes! Así que la próxima vez que prepares tu receta favorita, considera reemplazar las almendras por otros frutos secos y saborea una versión completamente nueva del plato. ¡Tu paladar te lo agradecerá!

¡No tengas miedo de salir de lo común e incorporar sabores y texturas distintas a tus comidas!

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